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El gin-tonic no es isotónico: alcohol y recuperación

La cerveza post-WOD es tradición en muchos boxes. Te contamos qué le hace a tu recuperación sin sermones y sin quitarte las ganas de ir.

STREETWOD·

Seamos sinceros: en muchos boxes la «cerveza de después» es casi parte de la programación. El viernes se hace el WOD, se recoge el material y se va al bar de la esquina. No venimos a prohibir nada. Venimos a contarte lo que pasa dentro de tu cuerpo mientras dices «solo una».

Lo que dice la ciencia

En un estudio publicado en PLoS One en 2014 (Parr y colaboradores), un grupo de deportistas hizo un entrenamiento combinado de fuerza, intervalos y resistencia, y después tomó alcohol en cantidad considerable. Resultado: la síntesis de proteína muscular fue menor que cuando no bebían, incluso cuando tomaban proteína a la vez.

Traducción: el batido no anula el gin-tonic. Puedes tomarte los dos, pero el segundo resta parte de lo que suma el primero.

Ojo, la cantidad del estudio era alta, bastante más que una caña. Con una cerveza el impacto será mucho menor. Pero la tendencia es clara: cuanto más bebes después de entrenar, peor te recuperas.

El sueño, la segunda víctima

El alcohol puede ayudarte a quedarte dormido antes, pero suele empeorar la calidad del sueño durante la noche: más despertares, sueño menos reparador y esa sensación de haber dormido ocho horas y haber descansado tres. Y como ya sabes, dormir es el suplemento gratuito más potente que tienes.

Hidratación: el mito del «isotónico de cebada»

La cerveza tiene agua, sí. Pero el alcohol tiene un efecto diurético, así que no es la mejor forma de reponer líquidos después de sudar. Si terminas el WOD deshidratado y lo primero que bebes es alcohol, tu cuerpo no te lo agradece. Lo de «la cerveza es isotónica» suena muy bien en la barra, pero no aguanta un análisis serio.

Las cuentas que nadie hace

Además, las bebidas alcohólicas aportan calorías, a menudo acompañadas de bravas, croquetas y ese plato de jamón que «es para compartir». Si tu objetivo es perder grasa, la ronda del viernes puede deshacer más de lo que hizo el WOD.

El protocolo de daños mínimos

Si vas a beber, que sea con cabeza:

  • Primero agua y comida. Antes de la primera caña, bebe agua y come algo con proteína e hidratos.
  • Alterna. Una con alcohol, una sin. Las cervezas sin alcohol han mejorado muchísimo y en el bar nadie te va a mirar raro.
  • Menos es más. Una no es tres. Tres no es «solo un par».
  • Ojo al día siguiente. Si mañana tienes competición o un entrenamiento importante, hoy toca agua con gas y limón.
  • Nunca para «recuperarte» de una lesión. El alcohol no ayuda a curar nada.

Entonces, ¿nada de cervezas?

Eso lo decides tú. La comunidad del box es una parte enorme de por qué la gente sigue entrenando, y compartir un rato después del WOD tiene mucho valor. La clave es saber el precio que pagas en recuperación y decidir con información, no con la excusa del isotónico.

La mejor cerveza post-WOD es la que te tomas sabiendo que mañana no toca back squat.

Contenido divulgativo. El consumo de alcohol conlleva riesgos para la salud. Si tienes dudas sobre tu consumo, consulta con un profesional sanitario.

Fuente: Parr, E. B. et al. (2014). «Alcohol ingestion impairs maximal post-exercise rates of myofibrillar protein synthesis following a single bout of concurrent training». PLoS One.

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